La
Comisión Europea (CE), órgano de la
Unión Europea, confirmó el envío de una
declaratoria con objeciones a
Intel el 26 de julio pasado. El comunicado de la Comisión señala que Intel infringió el reglamento del Tratado de la CE al abusar de una posición dominante en el mercado (artículo 82) con el objetivo de hacer a un lado a su competidor,
AMD, en el mercado de unidades de procesamiento de cómputo (CPU) x86.
En la declaratoria de objeciones, la CE concluyó preliminarmente que Intel incurrió en tres tipos de abuso para tener una posición dominante en el mercado. Primero, Intel ha hecho rebajas a fabricantes de equipos originales (OEM, por sus siglas en inglés), condicionando hacerlas efectivas si obtienen todos o la gran mayoría de los CPU de Intel.
En segundo lugar, en varios casos Intel realizó pagos para que los fabricantes de equipos o OEM retrasaran, o incluso cancelaran, el lanzamiento de una línea de CPU que tuviera un producto de AMD.
Y en tercer lugar, Intel está ofreciendo sus CPU a precios por debajo del costo promedio a clientes estratégicos en el mercado de servidores en una escalada de “ofertas en contra de los productos de AMD”.
“Estos tres tipos de conducta tienen la finalidad de excluir del mercado a AMD, el principal competidor de Intel. Cada uno de estos puntos, son considerados en la normativa como un abuso para establecerse en una posición dominante por sus propios medios. Así, la Comisión Europea también considera en esta etapa de su análisis, que los tres tipos de comportamientos se refuerzan entre sí y son parte de una estrategia anticompetitiva.
La CE ha dado a Intel un plazo de 10 semanas para contestar a la Declaratoria de objeciones y será entonces cuando Intel tendrá el derecho de ser atendida en una audiencia. Si las primeras observaciones hechas en el documento son confirmadas, la Comisión podrá pedir a Intel cesar el abuso e incluso imponer una multa.