Luego de que Microsoft pusiera a votación de los organismos de estandarización su formato Open XML (OOXML) para convertirlo en un documento estándar en todos los países, la
Fundación Linux emprendió una campaña llamando a los países a oponerse a su adopción, votando en contra en sus respectivas representaciones en la Organización Internacional de Estandarización (ISO, por sus siglas en inglés).
El periodo de votación se cerró el domingo 2 de septiembre y el llamado a votar en contra del formato de Microsoft lo llevó a cabo el 29 de agosto pasado a través de
un comunicado firmado por Amanda McPherson, miembro del equipo de administración de la Fundación.
La postura fue dirigida a aquellos organismos nacionales que aún no emitían su voto con el argumento de que el formato OOXML aún no tiene la madurez suficiente en este momento para obtener la aprobación tanto del ISO como de la Comisión Electrotécnica Internacional (IEC, por sus siglas en inglés).
McPherson, quien funge como directora de mercadotecnia de la Fundación, afirmó en la declaración que suscribió toda la organización que la especificación del OOXML es muy larga pues tiene unas 6,000 páginas y que el tiempo de revisión fue insuficiente para atender todos puntos que requieren ser resueltos antes de que el formato pudiera representar un estándar de calidad.
Por su parte, luego de que la votación fuera emitida por los organismos nacionales de estandarización afiliados a la ISO y a la IEC, el Instituto de Estándares Británico (BSI, por sus siglas en inglés) comunicó ayer que no divulgará su voto en ningún sentido, pero que “fueron identificados un número de aspectos técnicos en el documento que necesitan ser atendidos antes de que el organismo local pueda aprobar el formato”.
El BSI enfatizó que no comunicará en qué sentido se dio la votación en su interior, si fue “a favor”, “en contra” o “abstención”, sólo que un buen número de comentarios fueron enviados a ISO para que sean atendidos.
El documento OOXML u Open XML es el formato de archivo predeterminado de los documentos de las aplicaciones para Office de Microsoft. La Fundación Linux ha rechazado el formato al asegurar que “es específicamente para Windows y para otros productos de Microsoft”, por lo cual sus especificaciones propietarias no están disponibles públicamente, por lo tanto, no se sabe cómo podría utilizarse el formato con otros sistemas operativos como Linux.
Los críticos del Open XML han recordado que ya existe un estándar aprobado por ISO y por el IEC para los documentos, el Open Document Format. Por ello, la Fundación ha sugerido fusionar a ambos formatos en una sola especificación.