El miércoles IBM anunció que su nuevo software gratuito de productividad ha sido descargado por más de 100,000 usuarios y negocios registrados a tan sólo una semana de estar disponible, aunque el sitio Web de Symphony ha sido visitado por un millón de usuarios en el mismo periodo,
informó la compañía.
Para IBM, esta es una nueva marca en cuanto a descargas se refiere, marca que ostentaba Lotus Notes, su producto más popular, el cual tiene 135 millones de usuarios con licencia.
Desde que el sitio de Internet de Symphony comenzó a dar acceso a la versión beta al software Symphony el 18 de septiembre, se formó una comunidad de usuarios para compartir experiencias y para postear sugerencias para la incorporación de nuevas características. Incluso, asegura IBM, los mismos usuarios han ofrecido soporte a otros usuarios que diariamente postean hasta 600 preguntas y solicitudes diarias.
Lo anterior puede ser revelador si se quiere pensar en que los usuarios de software de productividad están buscando alternativas a la suite Office 2007 de Microsoft. De hecho, el lanzamiento la semana pasada de Lotus Symphony fue considerado como un reto para el producto de Microsoft, cuya dominancia en el mercado de software de escritorio es indiscutible.
Cercano al lanzamiento de Lotus Symphony, se dio el anuncio por parte de IBM de que cedió parte del código de Lotus Notes a OpenOffice.org, la cual gobierna el proyecto OpenOffice, y la reciente liberación de su última versión, la 2.3. Que se trate de software gratuito tanto Lotus Symphony como OpenOffice podría significar un fuerte golpe para Microsoft.
Lo anterior se aúna a los reclamos de empresas relacionados con el presuntamente elevado precio de Office 2007 y a una supuesta incompatibilidad con aplicaciones viejas por estar desarrollado en el nuevo formato de Microsoft llamado Office Open XML. Dicho formato, no contó con la aporbación de órganos normalizadores para su estandarización.
Tanto OpenOffice como Lotus Symphony están basados en el formato estandarizado Open Document Format, el cual pretende garantizar la portabilidad de los datos para que cualquier programa pueda abrir los archivos elaborados en dicho formato.
IBM ha construido un ecosistema de clientes y socios que compran sus productos de middleware para comunicar sistemas desarrollados en Linux. Impulsar el desarrollo de aplicaciones gratuitas de escritorio para a la vez incrementar la venta de su middleware, podría significar un doble golpe para el gigante del software.