Microsoft insiste en que el formato de archivos de programas de escritorio que utiliza en Office, el Office Open XML (OOXML), sea un estándar internacional y consiguió que 37 delegados de organismos internacionales de estandarización dijeran que reconsiderarían su decisión, luego de rechazarlo en un primer momento, reportó Reuters
Delegados del Organismo Internacional de Estandarización (ISO, por sus siglas en inglés) y la Comisión Internacional Electrotécnica (IEC, por sus siglas en inglés) se reúnen en Suiza esta semana para discutir la reconsideración de la propuesta de Microsoft.
Lo anterior, le da un segundo aire al fabricante de software para recuperarse de un proceso fallido de seis meses de intentar en vano, hasta ahora, de convencer a los delegados de los 87 cuerpos de estandarización nacionales los cuales han emitido su voto ya y que tendrán hasta el 29 de marzo próximo para estar en posibilidades de cambiar su voto.
De acuerdo con ISO, la reunión busca establecer un estándar para el procesamiento de textos, presentaciones y hojas de cálculo que puedan ser utilizados independientemente de la plataforma y las aplicaciones.
“El objetivo de la reunión será revisar y encontrar consenso en posibles modificaciones al documento (el estándar DIS 29500, tecnología de la información) a la luz de los comentarios recibidos lo largo de cinco meses de consulta sobre las votaciones celebradas el 2 de septiembre de 2007”, comunicó el organismo internacional de estandarización.
En las votaciones de los organismos de estandarización celebradas en septiembre Microsoft ganó 53% del apoyo pero, para bien o para mal, los delegados que hayan votado podrán cambiar sus votos en marzo.
El formato para archivos de programas de escritorio que impulsa el gigante del software, el OOXML es el que ya utiliza en la versión de Office 2007 como formato predeterminado. Su estandarización permitiría que otras compañías desarrollen sus programas bajo ese formato y que los usuarios puedan abrir archivos generados con programas de escritorio sin importar el programa utilizado.
Microsoft ha insistido en que el formato no es propiedad suya, que ya existía y que de aprobarse ninguna compañía ni individuo tendría que pagarle un centavo por utilizar el OOXML.
Luego de la votación de septiembre del año pasado, la Fundación Linux emprendió una campaña llamando a los países asociados a la organización a oponerse a la estandarización del OOXML argumentando que no tiene la madurez suficiente para obtener la aprobación de la ISO y de la IEC.