La guerra de formatos de alta definición de video ha terminado el día de hoy. Toshiba y el HD-DVD no pudieron reponerse a los golpeteos que sufrieron al perder apoyos de estudios cinematográficos clave y de minoristas en el último mes, por lo que Toshiba anunció que renunciará al negocio de HD DVD para el próximo mes.
"Ha sido una decisión muy difícil de tomar (...) pero cuando pensamos en los problemas que les causaríamos a los consumidores y a nuestros socios, decidimos que no teníamos derecho a seguir con una presencia tan pequeña", indicó el consejero delegado Atsutoshi Nishida en una rueda de prensa.
Según la agencia de noticias Reuters, los inversionistas aplaudieron la decisión de detener las pérdidas a tiempo e invertir en negocios más prometedores. La empresa acaba de anunciar un acuerdo con SanDisk para invertir unos 10.700 millones de euros en tarjetas de memoria flash.
La compañía dijo que seguirá prestando servicio a los HD DVD vendidos y que el año que viene se ahorrará los gastos de promoción del formato que tenía previstos.
La decisión de los estudios Warner y de los minoristas Best Buy y Wal-Mart, entre otras cosas, aceleraron la muerte del formato HD DVD, al anunciar que apoyarían la promoción y venta del formato Blu-ray, además de que en el caso de Wal-Mart dejarían de vender películas y hardware con este formato para vender exclusivamente productos con Blu-ray.
La decisión acaba con una guerra con el consorcio liderado por Sony, compañía que finalmente establecerá el estándar para las películas de alta definición, luego de una lucha que ha confundido a los consumidores y retrasado la transición a la nueva tecnología en el mercado del DVD doméstico, valorado en $24,000 millones de dólares, según información de Reuters.