Un espacio para criticar y hablar de los temas más escalofriantes de la Seguridad IT.
Hola… ¿Hay alguien aquí? ¿Quedan alguno de esos diez seguidores que me frecuentan en Aunque me corran?… No sé porque presiento que ya todos se pelaron a leer otros blogs, actualizar sus estados de Twitter, crecer su granjita en Farmville (no sé hagan se que tienen una granja en ese juego) o alguna otra actividad en donde sí les presenten atención, y no el blog de este desvergonzando seudoperiodista, mal amigo, hijo de su… (No señor, no se permiten las palabras de altisonantes en este espacio Permiso SEGOB 2656425421524).
En fin, sospecho que ya los he perdido a todos ustedes por mi incapacidad para escribir no se diga diaria, semanal, quincenal, sino mensualmente. En efecto creo que ha pasado un mes en el que no pongo ni un simple punto sobre este espacio. Lo siento en verdad, incluso voy a terapia sobre este tema. Lo he intentado todo: psicología, psiquiatría, electro shocks, incluso contraté a un Juda para que me diera unos Tehuacanazos a fin de amedrentarme a escribir, ni así se pudo. Sin embargo, heme aquí una vez más, regresando a este espacio vacío para compartirme a mí mismo un par de líneas (porque soy el único que quedó. Si señores hasta mis papás se marcharon a escuchar el Podcast de Polo-Polo). Así que aquí van…
Hace una semana tuve la oportunidad de viajar (no de vacaciones) a Washington, Estados Unidos Para los que se pregunten no viaje de espalda mojada, ni contrate pollero alguno, fue legal. Eso sí, no sé cómo me dejaron pasar en aduana. No era la primera vez que iba a Estados Unidos, pero si la primera vez que viaja a la ciudad central de ese país, sede del Congreso o Capitolio como le dicen algunos, los monumentos a diversos presidente estadunidenses (que tanto conocemos de las películas hollywoodenses) y la casa sin pintar, mejor conocida como la Casa Blanca, hogar de Barack Obama (si no sabes quién es Obama, te urge conocer Wikipedia y que dejes de vivir en las montañas o en una cueva remota, por más budista que seas). Se preguntarán ¿Qué cara..mbas tiene que ver tu tema de seguridad IT con Washington, Obama y tu viaje, presumido fanfarrón?
De entrada pareciera que nada realmente. Sin embargo, al caminar por las calles del centro de Washington, al recorrer cada uno de los edificios de gobierno y sobre todo al acercarme a unos 300 o 500 metros (lo más cerca que podías llegar de la Casa Blanca) noté algo que no dejaba de darme vueltas en la cabeza: La mejor forma de meter el tema de la seguridad es a través de la paranoia, el miedo y la desconfianza. Mientras las miles de cámaras semi- ocultas en árboles, techos de edificios, paradas de autobuses, semáforos o postes de luz graban cada uno de mis pasos sobre la ciudad de Washington, como si fuera yo una estrellita de esos Reality Sucks, perdón Shows, me di cuenta que los estadunidenses se sienten más seguros porque están atemorizados y aterrados, de qué, muchas veces ni ellos lo saben, pero a algo le temen. No hablo de un temor, en el que salen temblando a la calle o con escopetas en las mochilas (al menos no todos), sino de un miedo que vive en su subconsciente y que les dice que algo malo puede pasar, porque en efecto algo malo les pasó hace casi diez años, con decir 9/11 basta. ¿Pero si sienten temor, porque se siente más seguros? Aunque nos desagrade la forma en la que el gobierno estadunidense actuó tras los acontecimientos de las Torres Gemelas, hay una realidad que no podemos negar y es que Papá Gobierno tomó las riendas del asunto. Así, cada engrane del sistema americano se movió para generar un ecosistema de temor y paranoia, en donde el enemigo rondaba en cada rincón, espacio y venía de cada país. Nadie era confiable, nadie era americano y, de una u otra manera, todos éramos terroristas y la única forma de enfrentar este terror era entregar una cartera abierta al gobierno para hacer lo que “era conveniente para el pueblo” o, por lo menos, para el sistema. A partir de ese momento, Estados Unidos alcanzó un control total en cosas tan grandes, como pasarse por el arco del triunfo a la ONU, o cosas tan sencillas como incrementar los sistemas de seguridad en los aeropuertos no sólo dentro de sus fronteras sino más allá, con cada país que deseara viajar a su territorio. De una u otra manera la paranoia nos tocó todos y hoy la padecemos. Claro a menos que te encante quitarte los zapatos, cinturón, reloj, cartera, y que si “suenas” sean casi capaces de revisarte un grado tal, que les falta poco para decir “Vamos a tener que hacer revisión de cavidades porque usted sigue sonando señor y puede que traiga un explosivo en la panza, como en la película de ‘Batman en el Caballero de la Noche’”.
Así, mientras recorría Washington me di cuenta que el problema otra vez está en los seres humanos. Las cámaras de seguridad en cada esquina, casa, o semáforo en Estados Unidos no implican que los estadunidenses estén más seguros, ni como país no como ciudadanos. Si no, que alguien me explique porque con toda ese seguridad, Tareq y Michaele Salahi, mejor conocidos como “Los colados de la Casa Blanca”, lograron tener acceso no sólo al edificio, sino incluso convivieron con el mismo Obama durante su primera cena de Estado. Si a mí luego me cuesta más trabajo acercarme al de las “quecas” de la esquina, con la cantidad de gente que tiene, y es que su nivel de seguridad es 0.0000%. Mientras que el de Obama no sé cuál sea, pero seguro rondará por arriba del 60%. La realidad es que somos incapaces de tomar la consciencia y responsabilidad por nosotros mismos, y esta dependencia permite a “otros” tomar medidas, que muchas veces no sirven de nada pero que nos dan la confianza, porque nosotros fuimos incapaces de ser responsables de nuestros actos.
Esta realidad no es distinta en el mundo web y el de la ciberseguridad. Puede sonar absurdo pero justo en estas semanas el gobierno estadunidense discute una propuesta de ley, que le permitiría a Obama desactivar por completo internet, en caso de que su seguridad nacional peligre. Es decir, bajar el switch de la plataforma de comunicación más grande del orbe, así sin más. ¿Por qué? Simple, porque nosotros como usuarios hemos sido incapaces de tener la responsabilidad sobre nuestra información y nuestros hábitos de navegación (y me incluyo), y seguimos viviendo bajo el entendido de que hasta que no nos pase algo malo, no hay porque temer. Y que mientras tanto, serán otros los que tendrán que resolver el problema. Como editor de b:Secure lo veo seguido, pues las notas con los encabezados más escandalosos son las que mayor interés causan ¿por qué?, pues porque algo malo pasó, alguien perdió dinero, a alguien le robaron su información, y porque en nuestro inconsciente tememos que los siguientes en la lista seamos nosotros.
Como para muchas otras actividades de la vida humana, el tema central se basa en la decisión que tomemos como personas. ¿Nos haremos conscientes y responsables de las actividades que realizamos, de cómo navegamos en la web? O, como en el caso de Estados Unidos necesitamos que alguien más tome la decisión por nosotros y, sin importar esta, nos atendremos a las consecuencias. Decidan pronto porque el tiempo se acaba.
Como yo no soy ningún experto, les propongo que juntos creemos una lista con los diez puntos que debemos considerar todos los internautas para incrementar nuestra seguridad, pero sobre todo para ser nosotros los propios responsables de nuestros datos: dónde están, cómo los cuidamos y a quién le vamos a dar acceso o permiso de uso sobre los mismos.
Por último quiero compartirles algo personal a mis dos lectores (si hay quien siempre me lee). Cuando ya iba de salida de mi turisteada en Washington me encontré con este individuo, a fuera del edificio de la Reserva Federal de Estados Unidos, su calma, tranquilidad y mirada me hicieron pensar que en este mundo de constantes presiones, miedos y riesgos, virtuales y reales, nada nos quita, tomarnos unos minutos, para simplemente escapar de nuestras preocupaciones y dedicarlos a algo que nos haga sentir mejor. Es en esos minutos en que les comparto estas líneas. Saludos.


June 25, 2010 at 7:53 pm
No se pero creo que esperaste a que la ardilla se fuera para tomar unos minutos de tranquilidad en el mismo lugar…. Excelente lectura (Y)
June 25, 2010 at 10:25 pm
¡Mi estimado! Qué bueno que regresa el blog. Reí bastante con su… ummm… disculpa y explicación de tanta espera que nos tomó. Y sin duda está más que genial la foto de la ardilla con hueva y sin vergüenza.
Del tema de seguridad… uy, ¿pos qué decir? si sí somo re insensatos. Hace poco creo que me hackearon mis cuentas de MSNger y tengo que la sospecha es por haber usado clientes tipo ebuddy. Solo cambié passwords pero pus de todos modos…Y cada día le instalo una cosa nueva a mi compu para ver, descargar, acceder a otra… ¿y cómo se si acaso son cosas legítimas?
porque lo peor es que, aun en la sospecha, preferimos confiar en que no nos pasará nada, ya que la alternativa es infeliz paranoia.
June 28, 2010 at 3:22 pm
Pues mis estimados Gabo y Ricardo, en efecto concuerdo con ustedes que la foto de la ardilla, ha sido algunas de mis mejores impresiones, desde que estudie el seudo periodismos. Agradezco sus comentariuos y que se mantengan fieles, o por lo menos, no hayan tenido mejor que hacer o Twittear en estos momentos. Espero seguir contando con su lectura y comentarios, buenos, malos o devastadores. Tambien es bueno pensar en la recomendación de consejos de seguridad o de menos más animales en reposo que podamos fotografiar.
June 28, 2010 at 6:16 pm
ya son 3 los q te leen… jajaj escribe más seguido.
saludos
June 29, 2010 at 2:58 pm
Muy buen post….
Por un momento pensé que la ardilla trabajaba como editor en Netmedia… je,je,je… Excelente foto….
Y en cuanto a la seguridad yo creo que no tienes que ser un “experto” simplemente lleva al mundo “virtual” lo que aplicas en el “real” y te vas a ahorrar muchos dolores de cabeza….
July 5, 2010 at 2:02 am
Aqui otro lector. =) Animo!
July 7, 2010 at 12:14 pm
Hola!
Ya estoy aquí…creo que yo tenía el número 8 de tus 10 lectores, ja!
Excelete post, como siempre mega ingenioso y sin pelos en la lengua…¿de la foto de la ardilla?, que envidia, de verdad se antoja tirarte y ver pasar la vida con toda la hueva del mundo…o ¿no sería que la pobre se estaba rindiendo ante tanta seguridad?, quizá requería un poco de acción a su rutinaria vida…¿me estaré proyectando?…jajaja!!!
Con respecto a las 10 básicas de la seguridad internauta…creo que es básico (como bien lo menciona Yakk) trasladar una parte de tus reglas de seguridad en la vida real a la vida virtual, empezaré con la primera y esperemos las que siguen (ojala y sigan…tic…toc…tic…toc…jajajaja):
1. No dar tus datos personales a la primera de cambio…investiga para que demonios los quieren…ahora que si los quieres dar…pues allá cada quién…con sus datos obvioooo.
Saludos y pues intenta escribir más seguido, qué no?