Analiza las tecnologías y los protagonistas que están cambiando la forma de hacer negocios.
El escenario es el siguiente: los usuarios, acostumbrados a sus dispositivos personales, se preguntan por qué en la empresa no les permiten emplear estos gadgets para apoyarse en su trabajo. No comprenden la cerrazón del área IT con respecto a la seguridad.
Una serie de elementos muestran que, para las compañías, lograr proyectos de analítica efectivos representa un gran trabajo, dado que no existen las habilidades en el personal.
El segmento móvil de mayor apogeo es sin duda el de las apps. Cada día surgen nuevas opciones y millones las descargan, lo que representa un mercado fructífero… hasta para los hackers, que las están modificando maliciosamente para infectar dispositivos.
Es un hecho que una de las tendencias para 2012 en materia IT apunta hacia la analítica de negocios. Pero si se va a invertir en este tipo de tecnologías sin atender el desarrollo de la capacidad de análisis del personal, no servirá de nada.
Se sigue desarrollando tecnología que autentifica, encripta, monitorea, califica perfiles, acredita, valora veracidad, etcétera, pero los fraudes electrónicos siguen sucediendo. Así será por los siglos de los siglos mientras no logremos modificar un código muy específico: el humano.
Diversas asociaciones se unieron nuevamente para manifestarse contra el IEPS en el sector de las telecomunicaciones. Ojalá finalmente se elimine este impuesto que no permite a la industria de la telefonía móvil avanzar al parejo de otros países.
Vienen nuevos retos para el CIO, que debe estar consciente de que, muy a su pesar, el consumidor es el que dirige ahora las IT empresariales.
¿Usted cómo mide el valor de sus clientes? Si aún lo hace centrándose únicamente en los ingresos o las utilidades asociados con las transacciones de cada persona, me temo que se está quedando con una fracción de lo que potencialmente un cliente le puede traer como valor para el negocio.
De un año para acá, la actividad de los hackers se ha disparado, no sólo en cantidad sino en sofisticación.
De mediados de 2010 a la fecha se han hecho públicos ataques graves a la infraestructura de información de diversas instituciones públicas y privadas (Sony, RSA, el Fondo Monetario Internacional, Citibank y WordPress son sólo unos ejemplos), así como países; tal es el caso de Irak, cuya planta de uranio fue atacada por Stuxnet, conocida como la primera arma hecha en código malicioso.