Lee los blog de expertos en IT, seguridad y social media que ya forman parte de nuestra Comunidad
Por Oscar Howell
Un artículo reciente de Chris Anderson en Wired, the Web is Dead, ha creado polémica en la Web y en la no-Web. Y la cosa es que Anderson ha dicho con todas las palabras algo que intuimos: el uso de la Web va en declive, y dentro de poco será un mero recuerdo de lo que hace una década revolucionó la forma de hacer negocios. La Web puede pasar de ser el lugar en donde se escribía la historia, a ser un lugar para curiosos y extraviados. Ese lugar para las páginas Web corporativas. Es una argumentación que parece lógica a la luz de lo que viene sucediendo.
La Web ha sido tan importante, que en la imaginación de muchos se ha hecho sinónimo con Internet. Se pasa por alto que el Internet es un medio y que la Web es otra aplicación dentro de Internet. Y esta aplicación en particular está perdiendo terreno frente a otras que vienen avanzando y la desplazan (P2P y las Apps en móviles, eBooks, por ejemplo) El uso de la Web hoy, en el agregado, ya no es tan importante como antes. Pero en números absolutos debe ser mucho mayor que hace una década. La Web puede ser menos popular, pero no es desplazada sino convive con otras tecnologías.
Las virtudes de la Web han sido su calvario: una aplicación abierta, que al final se prueba ser demasiado abierta para ser segura e interesante para los negocios. Una aplicación sencilla y fácil de usar, que al final lo resulta demasiado para usuarios avanzados que requieren interactividad y QOS. Pero de ninguna manera es hoy obsoleta. La Web seguirá siendo el lugar en que se desarrollen los negocios tipo búsqueda de Google, que requieren la colaboración abierta. Sera el que nutre nuevos modelos de colaboración tipo Wikipedia, cuyos incentivos no son monetarios. Seguirá siendo un espacio de innovación. Las aplicaciones cerradas será el lugar donde se desarrollen negocios con barreras de entrada. En esta discusión existe un bando que desaprueba el desarrollo de aplicaciones cerradas, pero tienen tanto derecho a buscar su negocio sobre Internet como la Web.
Al final, me parece que la discusión tiene dos aspectos clave que se deben considerar. Primero está la discusión de cómo la tecnología impacta a la sociedad. En un lado están los que piensan que la tecnología determina los arreglos sociales y económicos (los Anderson de este mundo). En esta visión la tecnología es una fuerza independiente que se sobrepone y destruye competidores más débiles. Es la lógica del progreso lineal imparable. Por el otro lado están los que piensan que la tecnología que obtenemos es determinada por la sociedad misma. Es decir, que se adapta al uso que la sociedad le quiera dar. Es una visión orgánica y evolutiva, en la cual coexisten varias tecnologías que sirven diferentes funciones. Es una visión de variedad y adaptación. Pienso que la segunda es más adecuada para entender el camino que seguimos hoy con la Web y la no-Web.
Segundo, está el rol de las autoridades gubernamentales, que puede influir en la adopción de tecnologías mediante regulación. Aquí la discusión es la elección entre la libertad de expresión y la seguridad. La Web es un ambiente abierto y por tanto vulnerable al abuso. Por demás no permite una identificación plena de los usuarios. Plataformas cerradas podrían darle al Estado esta herramienta de control que requiere, sobre todo los gobiernos totalitarios y los hegemónicos. Este es un factor a considerar cuando hablamos de la muerta de la Web, y que no ha sido parte de la discusión. Sin embargo, es también una parte de esta sociedad global, que determinará el desarrollo de la tecnología.
September 1, 2010 at 10:12 am
Al ciudadano promedio no le queda claro qué es la Web o la Internet, o si Facebook o Twitter son Apps. Mucho menos al tipo de persona que no necesita más que un teléfono y tal vez email para comunicarse. Aún el adolescente, aquel que pronto será mayor de edad, no entiende bien qué es qué. Pero, ¿necesita saber las diferencias? Yo creo que no. Resulta irrelevante. En todo caso, entender que son medios de comunicación orientados a lograr una cada vez más rápida y mejor comunicación de uno a uno o de uno a muchos es un sentido común. Comunicarme, informarme y ya. Adaptar la tecnología a mi vida, a mis estudios, a mis pasatiempos, a mi negocio como una forma más de comunicación.
Y es precisamente en el proceso de adaptarnos los seres humanos y acomodar toda esta nueva tecnología en donde la gente dió la pauta para que nacieran applicaciones (apps) buscando que el proceso de adopción y la curva de aprendizaje sean más sencillos, más rápidos.
La gente no quiere perder el tiempo aprendiendo sobre tecnología y cómo funciona. Por el contrario, quiere usarla al instante. La web no se “preocupó” por esto, y tal vez no debía hacerlo. Las apps son una respuesta a este hecho. El nacimiento de las apps son la respuesta del ciudadano: “Quiero que funcione apretanto un botón, tengo poco tiempo y paciencia”.
Sin embargo, la evolución que da al nacimiento de estas apps debería considerar el tema de “seguridad de la información” como una prioridad, algo que la web olvidó comunicar a todos sus usuarios, así como lo hacen los fabricantes de bebidas alcohólicas: “CUIDADO: La web no es del todo segura. Úsela con moderación”.
La Web es a las Apps, como la madera y el carbón a un lápiz. Pero entiendo que ahora se puede pensar en crear lápices más seguros e inteligentes, sobre todo tomando en cuenta al usuario promedio, descuidado, manipulable, desinteresado y flojo. Y así deben ser las apps, más seguras, más inteligentes.
Un futuro previsible es el ver más y más aplicaciones especializadas, más seguras, más sencillas, cientos, miles, millones de ellas, que en conjunto creen una nueva web, la “web de apps”, donde las apps convivir entre ellas. Estas apps serán las nuevas herramientas, más parecidas a asistentes inteligentes, que al igual que una pluma nos permiten incluso hoy hacer una carta o firmar un cheque, hacer lo mismo, pero digitalmente.
September 1, 2010 at 8:48 pm
Muy buen articulo. Este y el original me dan la razón de una opinión que di en una plática hace 5 años, en la que yo decia que las aplicaciones en web desaparecerian en 10 años.. vamos a la mitad y todo indica que sucederá. Mi idea se basaba en elementos como: Seguridad y la adopción de Web Services. Finalmente el uso de gadgets y el uso de aplicaciones corporativas en las empresas está cavando la tumba a la Web.
a Daniel Zurita, parece que ni tu entiendes que es un “app”. Los apps como tu le llamas existen desde siempre, mucho antes de la “web”, no al reves.
Saludos
September 5, 2010 at 3:28 pm
Otro articulo relevante, entrevista con Rosental Alves:
http://bit.ly/cTrrOq
Oscar H.