La Comisión Europea abrió dos investigaciones para averiguar si abusa de su posición dominante en el mercado a través de su sistema operativo para mainframe.
Los fabricantes de computadoras denunciaron al fabricante de microprocesadores por coacción y soborno para evitar que vendieran productos de sus competidores.
El fabricante de software propuso a la Comisión Europea un plan para que los usuarios de la región utilicen en sus PC nuevas el navegador de su elección.